Avances en el plan de reconversión varietal para uvas de mesa
Todo puede cambiar a partir de la introducción de variedades blancas, sin semilla y con royalty. Desde el Ministerio de Producción dispondrán de líneas de créditos para los productores interesados en la reconversión, a la vez que habrá asistencia técnica desde las empresas de genética.

El Gobierno de San Juan junto a la Cámara de Comercio Exterior, productores e ingenieros comunicaron los avances que se han dado para introducir variedades de uva de mesa que respondan a las preferencias del consumidor internacional.
Según señaló a Agro & Negocios el secretario de Agricultura, Ganadería y Alimentos, Miguel Moreno, “esto de traer las variedades licenciadas al país muestra que trabajando juntos sector público y privado, se logran muchas cosas importantes. Es la refundación de la actividad vitícola de San Juan, nos pone la zanahoria adelante para empezar con un objetivo claro, que es volver a tener estas variedades que nos van a permitir volver a insertarnos en el mundo de la uva en fresco”.
La llegada de las nuevas cepas implica el pago de un royalty, un esquema ya extendido en los principales países productores de uva de mesa, como Perú y Chile. Allí el 75% de las variedades que exportan son variedades con licencia, pues fueron desarrolladas por un laboratorio de genética.
“Esto ha significado un gran desafío, un gran logro para un sector que durante muchos años estuvo invisibilizado y ahora está muy cerca de tener las puertas del mundo abiertas, porque significa tener variedades sin semilla, blancas y con buena aptitud de tránsito y conservación”, destacó Moreno.
A su vez, el Ministerio de Producción dispondrá de distintas líneas de crédito para acompañar el proceso de recambio. Para eso abrió una convocatoria dirigida a los productores interesados en sumarse al proceso, a través de un formulario en el que deberán consignar la superficie disponible, el tipo de suelo, la zona y los antecedentes de sus fincas y viñedos en la producción de uva. Esa información permitirá dimensionar la demanda y avanzar en las conversaciones con las empresas de genética.
El proceso de incorporación de las nuevas variedades también contempla un circuito normativo previo, que involucra a SENASA y al INASE, además del fortalecimiento de una cámara del sector y la reorganización de una empresa de genética abocada a la custodia de las plantas.
Por otra parte, algunas empresas de genética se comprometieran a trabajar en la Argentina. Con una de ellas ya quedó pautada una visita a la provincia para el mes de septiembre, con el objetivo de formalizar la metodología para la importación de material vegetal.
El acompañamiento a los productores no se limita al financiamiento. Según se indicó luego de la reunión, las propias empresas de genética brindarán asistencia técnica y capacitación en el terreno, dado que tienen interés directo en que los proyectos funcionen: son ellas las que definirán los sitios de plantación más productivos según el conocimiento que tienen de la región, en articulación con el aporte técnico de la provincia.
El sector porcino provincial acelera y puede dar un salto histórico.

