El alimento que bate records en Argentina: la producción llega a 440 huevos per cápita al año
El país se ubica como el principal consumidor per cápita de huevos del mundo y el alimento se ha convertido en el ingrediente que acompaña la dieta diaria. El desafío es llegar más a los sectores de ingresos bajos y enfrentar el ingreso de mercadería por contrabando.

La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), que agrupa a las principales empresas del sector, informó que este año la oferta proyectada alcanzará los 20.300 millones de unidades, lo que representa una producción de aproximadamente 440 huevos per cápita y un consumo real cercano a los 430 huevos anuales por habitante, dado que una porción minoritaria se destina al mercado externo.
Originalmente se había fijado el objetivo de alcanzar un consumo de 500 huevos per cápita para el año 2035, pero el ritmo de crecimiento permite prever que esa cifra se logrará en 2030 o incluso antes.
“El año pasado cerramos con una producción de 406 huevos per cápita, de los cuales 398 se destinaron al consumo en el mercado interno. Para este 2026 proyectamos alcanzar una producción cercana a los 440 huevos per cápita, manteniendo una oferta sólida donde unos 430 huevos quedarán en la mesa de los argentinos. Esto ratifica al huevo como una proteína amigable, saludable, económica y de facilísimo acceso para toda la población”, indicó Javier Prida, presidente Ejecutivo de CAPIA, durante el lanzamiento de la “Semana del Huevo” y del “Día Mundial del Huevo”.
La proteína animal más barata
Sin duda que el huevo dejó de ser un simple ingrediente en la cocina argentina para convertirse en un alimento infaltable de la dieta diaria. A lo largo de los años, las modalidades de compra experimentaron una transformación notable: desde aquellas unidades envueltas en papel de diario hasta las bandejas o estuches de cartón y plástico de 2 o 6 unidades, para desembarcar finalmente en el maple de 30 y 60 unidades, el formato ‘rey’ que hoy predomina en los hogares del país.
El gran desafío del sector –según comentó Prida– es aumentar el consumo en el sector de ingresos más bajos, que suele destinar la mayor parte de su presupuesto alimentario en hidratos de carbono, como harina de trigo y arroz. El huevo, en ese sentido, es la proteína animal más barata presente en el mercado.
Este año la mayor producción se encontró con el obstáculo del precio, al generar una producción muy superior a la capacidad de respuesta de la demanda. En ese marco, los precios mayoristas de los huevos registraron una caída nominal que, combinada con la inflación de costos, derivó en rentabilidades negativas.
Al mismo tiempo, la industria enfrenta importantes desafíos. Uno de los problemas más críticos es el ingreso ilegal de huevo por contrabando, proveniente principalmente de Bolivia y Paraguay, y en menor medida de Brasil. Durante el último año, se estima que ingresaron de forma ilegal alrededor de 150 millones de unidades.
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