China, el nuevo gran exportador de uva en fresco
China pasó de ser el mayor importador de uvas del mundo a convertirse en uno de los exportadores más poderosos. El gigante rojo es el principal proveedor del sudeste asiático. Además, generando un fuerte crecimiento de los volúmenes exportados, compensó con creces el desplome de los precios.

El mercado de la uva en fresco está cambiando en el sudeste asiático y China tiene mucho que ver. Antes era el mayor productor del mundo, que consumía casi toda su producción en el mercado interno y complementaba el abastecimiento con importaciones desde Chile, Perú, Australia y Sudáfrica.
Ese escenario cambió en 2016, cuando China se convirtió por primera vez en un exportador neto. Desde entonces, las exportaciones han crecido de manera constante —con una única caída en 2021— hasta superar las 800.000 toneladas en 2025, suficiente para igualar por primera vez a Perú.
Las importaciones, en cambio, han seguido la tendencia opuesta: alcanzaron solo 106.152 toneladas en 2025, frente a las 250.483 toneladas registradas en 2020.
El factor clave detrás de este cambio son los siete años consecutivos de crecimiento de la producción, que elevaron la oferta hasta 15 millones de toneladas, impulsada por mayores rendimientos gracias a sistemas de producción en ambientes controlados, más que por nuevas plantaciones.
En la última década, China registró una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de las exportaciones del 12%, la más alta entre los países exportadores, por delante de Perú, con un 10%.
Para los países que históricamente abastecían al mercado chino, este doble cambio representa el principal desafío comercial de la década. A medida que la producción local cubre una mayor parte del calendario anual, la ventana de importación de la que dependían estos orígenes se reduce. Al mismo tiempo, las exportaciones chinas compiten cada vez más en los mismos mercados del sudeste asiático que los exportadores del hemisferio sur consideraban clave para diversificar sus destinos.
De las 638.073 toneladas importadas por el sudeste asiático en 2025, el 87% provino únicamente de China, según los datos de comercio global de Agronometrics, lo que deja poco espacio para que los proveedores de larga distancia puedan competir en costos.
Lo que añade complejidad a esta historia de crecimiento es el comportamiento de los precios. El precio de exportación de las uvas chinas cayó de US$2,85/kg en 2020 a US$1,29/kg en 2025, una disminución superior al 50%, presionando los márgenes justo cuando los costos de producción aumentaban.
Sin embargo, el valor total de las exportaciones durante el mismo período muestra una realidad distinta. Tras caer a US$757 millones en 2021, el valor exportado aumentó de forma sostenida hasta alcanzar US$1.035 millones en 2025, un incremento cercano al 37%.
Esta combinación solo fue posible porque el fuerte crecimiento de los volúmenes exportados compensó con creces el desplome de los precios, confirmando que la expansión exportadora de China ha estado impulsada principalmente por la escala, más que por una mayor captura de valor.
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